• Málaga, la gran señora
  • de la hermosa Andalucía.
  • Siempre ha sido acogedora
  • y en su enorme simpatía
  • es la mejor transmisora
  • de su sin par alegría.
  • A las gentes de esta tierra
  • la sal de su mar azul
  • presta la gracia que llevan.
  • Y de su cielo la luz
  • resplandor en la mirada
  • y nobleza de actitud.
  • Es en época romana
  • cuando aquí se ha de implantar
  • Lex Flavia Malacitana
  • y ahora vamos a llegar
  • a su madurez urbana,
  • se hace hermosa la Ciudad.